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MEJORES PRÁCTICAS PARA EL ÉXITO DE LOS PROYECTOS

La actividad de muchas empresas no depende de un proyecto estratégico, sino de muchas iniciativas paralelas que deben combinarse para cumplir con los objetivos de negocio. Con fuerzas de trabajo descentralizadas y globales, los proyectos deben coordinar los esfuerzos de múltiples equipos multifuncionales que operan en diferentes entornos y ubicaciones geográficas. La mayoría de veces, la información del proyecto debe ser compartida con un número creciente de stakeholders, incluyendo a la alta dirección, clientes, proveedores, socios y organismos de control cuyo impacto puede amenazar o fortalecer el resultado del proyecto en cualquier momento.

En este nuevo entorno dinámico, los modelos empresariales tradicionales quedan obsoletos y las organizaciones deben plantearse nuevos modelos como los basados en proyectos. Con una respuesta más rápida a la demanda del mercado, una mejor utilización de los recursos y un mejor control y rendimiento de los proyectos, las organizaciones basadas en proyectos tienen la flexibilidad de maximizar sus inversiones en proyectos empresariales básicos y aprovechar la evolución de la tecnología.

La gestión basada en proyectos no es un concepto nuevo, ha sido utilizada por empresas exitosas durante muchas décadas. Este modo de trabajo deriva de uno de los principales drivers de negocio, los elementos más fundamentales de la empresa que determinan su competitividad y éxito. Entre estos elementos se incluyen: reducción del tiempo de desarrollo del producto, amplia gama de productos, gestión de recursos externos y contratistas, …

Estos drivers varían de una empresa a otra y el desafío de adaptar los entornos empresariales existentes a un modelo basado en proyectos es único para cada situación. Muchos desafíos enfrentan a las organizaciones que emprenden este cambio, desde lo cultural a lo tecnológico y lo organizacional. Y estos cambios a menudo topan con la resistencia inherente de los reacios o poco dispuestos a cambiar.

Para hacer frente a estos desafíos, el enfoque del cambio debe integrar una mejora equilibrada tanto del proceso como de la organización, y adaptarse a la cultura de cada industria y mercado. Para asegurar la participación y la adhesión del personal en toda la organización, cada miembro del personal debe ser introducido a los fundamentos relacionados con su participación en el proceso, desde el líder del proyecto a cada miembro del equipo.